Las “SLA” o “Service Level Agreement” es un documento contractual entre un cliente y una empresa que ofrece un servicio. Por tanto, las SLA tienen como misión identifican y definen las necesidades del cliente a la vez que controla sus expectativas de servicio en relación a la capacidad del proveedor, proporciona un marco de entendimiento entre ambos. En el mundo del testing, como en cualquier otro ámbito, debemos de establecer unas SLAs si trabajamos con proveedores en nuestro entorno de testing. Algunas caracteríticas que debe de incluir son:

  • Identificar y definir las necesidades del cliente.
  • Establecer un marco de trabajo.
  • Simplificar situaciones complejas.
  • Reducir conflictos entre areas.
  • Fomentar el diálogo en caso de controversias.
  • Eliminar expectativas poco realistas.

Esto no es, por supuesto, trivial y depende mucho de la empesa. La complejidad y la terminología por sí solo puede hacer que sea una tarea de enormes proporciones. Sin embargo, hay métodos para hacerlo mucho más manejable. El más común es usar una plantilla. En internet podréis encontrar cientos de ellas que se pueden usar como base y adaptarla a las necesidades de tu empresa. Lo que si se debe de tener en cuenta es que las SLA son una manera de medir la calidad de un servicio, por tanto debemos definir unas KPIs (Key Performance Indicators) que nos permitar cuantificar el servicio.

Una vez tenemos identificados los KPIs, podremos monitorizar el servicio y asociar este servicio a unos precios.

¿Cuales son los beneficios de las SLAs? Nos permite conseguir el nivel de calidad acordado, por tanto, conseguir un buen servicio.

En resumen, estos serían los puntos a seguir:

  1. Definir los SLR (Service Level Requirements).
  2. Identificar los KPIs.
  3. Definir los niveles de servicio.
  4. Asignar precios a los niveles de servicio anteriormente definidos.
  5. Mejorar y mantener los niveles de servicio.